Este arrecife mexicano tendrá su propio seguro, y es algo histórico en el mundo

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En las costas caribeñas de México, un gigante de los seguros está por probar una nueva línea de negocio, una diseñada para prepararse para el cambio climático mejor que los gobiernos y crear una nueva fuente de ingresos.

Swiss Re AG prepara una póliza para un trecho del Arrecife Mesoamericano. Podría ser la primera vez que una aseguradora proteja una estructura natural. Los verdaderos asegurados serán los hoteles al frente de la playa protegidos por ese arrecife. Hasta ahora, el mantenimiento del arrecife ha caído en manos del gobierno mexicano, financiado con impuestos. Swiss Re dice que su plan ofrecerá pagos rápidos a los propietarios de hotel después de una tormenta, que podrán utilizar para reparar tanto sus playas como cualquier daño al mismo arrecife. También dará a los propietarios de hotel un incentivo para proteger el arrecife. “Lo que desarrollamos aquí es teóricamente revolucionario”, dijo Alex Kaplan, vicepresidente de Global Partnerships en Swiss Re. “Realmente espero que esto genere un nuevo mercado”.

Conforme empeora el cambio climático, también lo hace el riesgo de huracanes, inundaciones y otros desastres naturales. Reparar el daño causado por estos desastres ha mermado el presupuesto gubernamental. Entre 2005 y 2014, por ejemplo, Estados Unidos gastó al menos 278 mil millones de dólares en asistencia de desastres. La Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos considera al cambio climático uno de los riesgos financieros más fuertes para el gobierno federal.

Desde hace mucho, grupos de aseguradoras han exhortado a los gobiernos a abordar el cambio climático, después de todo, las compañías están en riesgo por el pago de desastres. Pero el ejemplo mexicano demuestra que los riesgos también pueden ser una oportunidad de negocio. Como dos terceras partes del costo de desastres mundiales permanecen sin asegurarse, según Kaplan. “El potencial de crecimiento, creo, es grande”, dijo. “En lugar de que absorban el costo los contribuyentes y ciudadanos de todo tipo de desastres naturales, incluyendo acontecimientos climáticos, descubre cómo cuantificarlo y luego sacarlo al mercado privado”.

Playa de Cancún. (Cuartoscuro/Archivo)

El escenario para el experimento de Swiss Re es la Riviera Maya, en donde las playas prístinas, desde Cancún hasta Tulum, están cada vez más expuestas a tormentas extremas, lo que pone en riesgo una economía turística de millones de dólares. El arrecife, el más grande en el hemisferio occidental, abarca más de mil kilómetros desde la punta de la península de Yucatán.

Sus corales mitigan la fuerza de las tormentas, y requieren reparaciones continuas, como reacomodar corales desprendidos o elevar el arrecife con estructuras hechas por el hombre. The Nature Conservancy, un grupo ambientalista estadounidense, calcula que con cada metro de altura que pierde el arrecife, se triplica el posible daño económico a causa de un fuerte huracán.

Luego de que golpeara el huracán Wilma en 2005, causando 7.5 mil millones de dólares en daños a México, los propietarios de los hoteles en la playa comenzaron a pagar impuestos adicionales al gobierno estatal para la restauración de playas y protección del arrecife. Los propietarios están escépticos sobre la utilidad de esos pagos. “A dónde va destinado, vaya usted a saber”, dijo Miguel Ángel Diego, miembro del consejo de la asociación que representa a los hoteles en la zona.

Arrecife Mesoamericano. (Tomada de WWF)

The Nature Conservancy ha propuesto una solución diferente: el dinero adicional pagado por los propietarios de hotel al gobierno podría destinarse a pagos de primas a Swiss Re para asegurar el arrecife. La póliza sería lo que se llama un seguro paramétrico, en donde un gran huracán generaría pagos casi inmediatos. Al llegar el dinero rápidamente, la reparación del arrecife iniciaría antes.

La acción rápida es crucial para reparar corales desprendidos durante un huracán, según María del Carmen García Rivas, directora del parque nacional que comprende al arrecife. “Si cortas cualquier parte de tu cuerpo y recibes atención muy rápido, tienes mayor posibilidades de curar. Es lo mismo con el arrecife”, dijo. Pero agregó que el gobierno no puede proporcionar los fondos con suficiente rapidez, lo que hace atractivo al seguro privado. Otro beneficio: el seguro le da a los propietarios de hotel un motivo más para ayudar a mantener lo suficientemente sano al arrecife para que continúe mitigando la fuerza de las tormentas. Si no, “pagarán por ello” con costos de pólizas más elevados, dijo Kaplan.

La propuesta planteada en México puede extenderse a otros países, dijo Katy Baughman McLeod, directora ejecutiva de inversión y riesgos costeros de The Nature Conservancy. Dijo que al menos 26 países alrededor del mundo están protegidos y a la vez dependen económicamente de los arrecifes de coral.

El modelo también podría utilizarse para otros elementos de propiedad pública que protegen los litorales de tormentas, como manglares y pantanos costeros. El grupo fue uno de los patrocinadores de una conferencia llevada a cabo en julio de la International Insurance Society en Londres, que se enfocó en el potencial de las aseguradoras de tener más gobiernos protegidos contra el clima extremo.

“Es una nueva forma en que las comunidades pueden proteger sus recursos naturales”, dijo Baughman McLeod. Primero tiene que dar resultados el proyecto. “Nada de esto funcionará hasta que el dinero se gaste de forma correcta, y el arrecife sea reparado y protegido”.

En resumen: Swiss Re quiere asegurar arrecifes que protegen litorales vendiendo pólizas a quienes son protegidos por estas estructuras naturales.

Arrecife Mesoamericano. (Tomada de WWF)
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