Pemex, la más fuerte entre las principales petroleras latinoamericanas: S&P

petroleo-atardecer-770

La caída de los precios del petróleo ha tenido efectos y consecuencias de diversa intensidad para las petroleras estatales de América Latina, que en otros tiempos fungían como buques insignia de las grandes economías de la región.

Según su dependencia a los ingresos petroleros y su exposición a los bajos precios, las secuelas de esta crisis van desde recortes de personal hasta profundas reestructuras. Y todas las consecuencias han sido tomadas en cuenta por las calificadoras y entidades financieras para pintar un panorama en el que Pemex genera los pronósticos más optimistas cuando se le compara con la brasileña Petrobras, la colombiana Ecopetrol, o la venezolana PDVSA.

En entrevista con Economiahoy.mx, Fabiola Ortiz, analista de Standard & Poor’s especialista en empresas energéticas de América Latina, expuso que la crisis de los precios bajos del petróleo ha afectado a las inversiones, disminuyéndolas, y por ello, para hacerse más eficientes, las empresas deben enfocarse «en aquellos segmentos que les generen mayor rentabilidad».

En ese sentido, Petrobras aprobó un plan de desinversión de 13,700 millones de dólares para el bienio 2015-2016, que incluye la venta de sus activos en Perú, por 2,600 millones de dólares, en Colombia por 380 millones, así como en Argentina y Chile, por 1,380 millones.

Por su parte, el gobierno mexicano efectuó un recorte al presupuesto de Pemex por 100,000 millones de dólares, que reducirá su producción en alrededor de 100,000 barriles diarios, y supondrá una reducción de costos y un aumento de eficiencias que de acuerdo con su director general, José Antonio González Anaya, ascenderá a 28,900 millones de pesos, un replanteamiento de inversiones por 64,900 millones y un ajuste algasto de operación de 6,100 millones de pesos.

En tanto, la colombiana Ecopetrol lanzó un paquete de medidas de austeridad que contemple el recorte en gastos por 469 millones de dólares (un 50%) y el congelamiento de su plantilla laboral.

Pemex, la más fuerte

Pese a la rebaja en la calificación crediticia que recibió hace unos meses, Pemex es la empresa petrolera más fuerte de la región. Y es que el respaldo que la empresa productiva del Estado ha recibido por parte del Gobierno Federal ha sido el más contundente, respecto a sus pares regionales.

«El apoyo gubernamental (a Pemex) es el más sólido en todas las empresas petroleras. El gobierno va a intervenir si la petrolera tiene cualquier problema. Le va a respaldar para cumplir pagos con proveedores, como ocurrió hace unas semanas. Sólo 3 empresas cuentan con ese apoyo: Pemex, CFE y Electrobras, en Brasil, donde el gobierno dio una garantía explícita de toda la deuda».

Según Fabiola Ortiz, la relación estrecha entre Pemex y el gobierno va para largo, a pesar de la entrada de capital privado en la empresa, algo que tranquiliza a los bancos, a las calificadores y al mercado nacional: «Cuando se dio la reforma energética había muchos cuestionamientos sobre su apertura al capital privado que ahora es un participante más y la empresa deja de ser un monopolio dentro del sector. No vemos en el corto y mediano plazo un cambio radical en cuanto a la apertura de participantes privados». De hecho, puntualizó Ortiz, en la ronda 0, Pemex se quedó con el 83% de los campos que existen, y sigue contribuyendo con entre 20 y 30% en los ingresos del gobierno, por lo que «para nosotros seguirá siendo una empresa dominante en el sector y no un participante más».

Petrobras, varios frentes abiertos

Para la paraestatal brasileña, a la presión que ejercen los bajos precios del crudo, se añade la debilidad económica del país, que pasa por su peor recesión en 25 años.

La petrolera más endeudada del mundo ha enfrentado además la explosión de uno de los escándalos de corrupción más importantes en la historia de Brasil, que ha desembocado en cambios en su cúpula directiva desde el año pasado, el más reciente de ellos es el nombramiento de un nuevo director general por parte del presidente interino de Brasil, Michel Temer.

Días después de que la presidenta Dilma Rousseff fuera apartada del cargo para hacer frente a un juicio político, el nuevo mandatario nombró a Pedro Parente como CEO de la petrolera, con la misión de reactivar su capacidad de inversión y asegurar ganancias.

«Reconocemos que Petrobras ha avanzado para mejorar su gobernanza», dijo la también analista de la calificadora, desde Brasil. «Observamos una reciente estabilidad de los precios de los combustibles por encima de los precios internacionales como una señal de mayor flexibilidad». Para la firma, la elección de un consejo «más orientado al mercado» aún queda corta ante la necesidad de registrar mayores límites al riesgo, controles y tolerancia, de manera que S&P pueda modificar su calificación a «estable» desde «débil».

Aunque Petrobrás está «gradualmente recuperando su acceso a los mercados de deuda y  restaurando la confianza de los inversionistas, aún está sujeta a riesgos contingentes que se desprenden de las demandas interpuestas contra la compañía en Estados Unidos», señaló Lofti.

Para Standard & Poors, el precio del barril de petróleo Brent y WTI para este año será de 40 dólares en promedio -un nivel que ya fue superado, al tocar los 50 dólares en días recientes -, mientras que para 2017 será de 45 dólares por barril, y de 50 dólares a partir de 2018.

Así mismo, estima que las petroleras latinoamericanas tendrán una caída de entre el 15 y el 20% en el EBITDA de este año, y una caída promedio de 30% en los gastos de inversión, comparado con lo registrado en 2015.

Share This Post:

jrconde