AUMENTAN INDEMNIZACIONES POR DAÑO MORAL EN SEGURO DE AUTO, RECOMIENDAN REVISAR LÍMITE DE COBERTURA

12.-TENDENCIAS

Ante una clara tendencia en el aumento de indemnizaciones por concepto de Daño Moral (DM), compañías y ciudadanos con ingresos elevados deberán revisar los límites de sus pólizas de Auto y Responsabilidad Civil (RC) para proteger sus bienes y estilo de vida en caso de un litigio.

Olivier Chariatte, Desk Head Casualty Mexico de Swiss Re afirma que de no tener en cuenta este riesgo del aumento progresivo en el promedio de las compensaciones por este concepto, personas y compañías podrían exponer sus bienes e ingresos a indemnizaciones más cuantiosas por concepto de daños.

En un documento titulado “La cobertura de Daño Moral y la fase de transición de gran dinamismo en el seguro de Auto y Responsabilidad Civil en México”, expone que hasta ahora, el cálculo de las indemnizaciones por concepto de DM no está definido en la Ley Federal de Trabajo, y en varios estados del país no existe un límite máximo, lo que deja un gran margen de interpretación a los jueces para establecer el importe indemnizatorio por este concepto.

Olivier Chariatte resolvió por ello que en los casos en que los jueces valoren más la situación económica del acusado que la de la víctima para calcular la indemnización, la consecuencia podría ser que  mientras mejor posición económica tenga el acusado, habrá mayor probabilidad de que se le imponga una alta indemnización por DM.

Lo anterior, sin considerar también que esta indemnización por DM podría incluir implícitamente aspectos relacionados con el Daño Punitivo, aunque en México aún no esté del todo claro en qué medida se incluye este concepto.

El experto apunta asimismo que el aumento progresivo en el promedio de las indemnizaciones, así como muchas de las incertidumbres y cambios regulatorios por los que el sector del seguro de Auto y Responsabilidad Civil han iniciado claramente una fase de transición, podrían conducir a un desarrollo intangible de los siniestros que origine mayores necesidades de capital.

Tales como el impacto de la modificación  a la Ley Federal del Trabajo en noviembre de 2012 sobre el cálculo de la indemnización promedio por muerte en el seguro de RC para automóviles, el seguro obligatorio de daños a terceros de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, así como las inconsistencias en los límites de las pólizas y las indemnizaciones a terceros por invalidez inferiores a las establecidas por muerte.

La nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas que entró en vigor en abril de 2015 –apunta Olivier Chariatte- podría aumentar la presión, dado que Auto y Responsabilidad Civil tiene normalmente mayores necesidades de capital que otras líneas de negocio.

¿Una definición única del cálculo de indemnización de DM?

“Una solución para toda esta incertidumbre podría ser la implementación de una definición única del cálculo de la indemnización de Daño Moral que permita calcular importes específicos para una situación determinada. Se han introducido sistemas de este tipo en varios países europeos que han aumentado la transparencia para todas las partes involucradas y, lo que es aún más importante, han mejorado la eficiencia, puesto que los importes siniestrales son mucho más previsibles, lo que a su vez facilita la fijación de precios y el diseño de los productos. No obstante, dado que estos sistemas deben ser simples y estandarizados, en algunas ocasiones pueden ser injustos.

En la actualidad, los jueces tienen en México mucha más certeza para calcular los importes de las indemnizaciones por DM y pueden otorgar a cada víctima el importe más adecuado. Sin embargo, existe un problema con respecto a la consistencia. El desafío consiste en establecer un equilibrio entre un sistema eficiente -como el baremo español, que puede ser arbitrario en algunos casos-, y un sistema justo que tenga en cuenta la situación individual de cada víctima, pero que puede ser inconsistente.

Para que esta fase de transición sea lo más predecible, coherente y constructiva posible, es importante que todas las partes involucradas, tales como los legisladores, las autoridades reguladoras, el sistema judicial, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, así como las aseguradoras y reaseguradoras, mantengan una comunicación abierta y transparente entre sí para definir el mejor sistema posible”, finaliza el especialista.

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